Sun Apr 26, 2020 10:00 AM EDT
Amados Micaías:
La batalla más grande que jamás se haya peleado está ahora lista para entrar en acción. Dios ha estado seleccionando a Sus soldados de élite por más de seis mil años, y usted ha sido predestinado y escogido para estar en Su Gran Ejército.
Él ha estado vistiéndolo y entrenándolo a Ud., y el frente de batalla ya está preparado, listo para comenzar. Él no solo lo ha escogido a usted para estar en Su Gran Ejército, sino que Él lo ha seleccionado para ser un Micaías, el profeta, en Su ejército.
El tiempo ha llegado, el día ha llegado; usted va a recibir entrenamiento directamente de la Columna de Fuego Misma para derrotar a todo enemigo. Usted va a recibir instrucciones especiales, Palabra por Palabra, sobre qué hacer para aniquilar todo espíritu maligno. Eso hará desaparecer toda enfermedad y todo diablo que se presente ante usted. Nada podrá interponerse en su camino.
Después de este entrenamiento especial, usted estará tan fortificado con Su Palabra que Ud. echará fuera todo mal; echará fuera todo razonamiento; echará fuera toda superstición; echará fuera toda preocupación; echará fuera las enfermedades; echará fuera el pecado. Comprenderá que usted está por encima de eso, resucitado en Cristo Jesús, sentado en lugares Celestiales, con todo diablo debajo de sus pies. Ud. comprenderá plenamente y CREERÁ que usted es la Palabra.
Él lo estará entrenando en cuanto a lo que debe vigilar. Él le enseñará que, si su enemigo logra hacerle creer que su Arma no tiene el poder suficiente, lo habrá desarmado a usted.
Pero recordaremos nuestro entrenamiento, soldados, y le diremos a ese diablo: No somos nosotros, nosotros no somos nada. Nuestra Arma es la Palabra de Dios, y Ella derrotará a TODO DIABLO, en cualquier momento y en cualquier lugar, porque es SU PALABRA, Y ÉL NOS HA ENTRENADO Y NOS HA REVELADO QUE AHORA SOMOS SU PALABRA HECHA CARNE. POR TANTO, no podemos ser derrotados; nosotros somos el ejército invencible de DIOS.
Uno de los días más grandes en la historia del mundo tendrá lugar este domingo. Sus Micaías estarán unidos de alrededor del mundo bajo la Voz de su gran General, donde estaremos juntos muy entrelazados en un acuerdo, sin una sola sombra de duda en ninguna parte.
Entonces, si tan solo creemos, Y NOSOTROS SÍ CREEMOS, no habrá una sola persona débil alrededor del mundo. Si tan solo podemos arreglar esa cierta cosa, no habría nadie que desee el Espíritu Santo que no Lo recibiera, y habría una sanidad espontánea tanto del alma como del cuerpo, si tan solo mantenemos nuestras posiciones. Ahora es el tiempo. Nosotros somos el pueblo. El Espíritu de Dios ha levantado bandera contra cada diablo; ¡¡nosotros somos UNO DE ELLOS, y no hay quien nos detenga!!
Estamos muertos a nuestros sentidos, muertos a nuestro razonamiento, muertos a todas esas cosas. Nuestra vida está escondida y estamos sepultados en el Nombre de Jesucristo, y resucitados con Él. Y dondequiera que Él esté, allí estamos nosotros también.
Nos hemos abierto paso a picotazos, diablo, golpeándote con: “ASÍ DICE EL SEÑOR. ASÍ DICE EL SEÑOR. ASÍ DICE EL SEÑOR”. Finalmente estamos oliendo un poco de aire fresco. “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Aquí vamos, diablo, ya tenemos nuestras cabezas afuera. “ASÍ DICE EL SEÑOR, ESTÁS DERROTADO”.
¿Con qué derrotamos al diablo?
¡La Palabra!
Digámoslo: ¡La Palabra! ¡La Palabra! ¡La PALABRA!
MÁS INSTRUCCIONES DE ENTRENAMIENTO
Ahora, cuando el enemigo ataque y trate de decirle: usted tiene que hacer esto, tiene que hacer aquello, usted no sirve, usted no es digno, usted no está sano, usted todavía tiene sus mismos problemas. ¿Qué va a hacer usted?
“Apártate de mí”. ¡Déle un buen golpe! Córtelo con la Palabra. Ya sea un demonio, sea un enemigo, ya sea enfermedad, ya sea aflicción, lo que sea, tome esa Palabra y úsela como la Espada. Y si Ud. le da un golpe la primera vez y parece no moverse, déle otro golpe, y otro golpe, y otro golpe.
Nosotros simplemente aceptamos la Palabra sobre esta base: “Dios así lo dijo”, y eso establece una corriente entre nosotros y Él. Todo canal se ha abierto entre nosotros. Decimos: “No sé cuándo lo voy a recibir, pero lo voy a recibir. DIOS ASÍ LO DIJO. Toda duda se ha IDO…nosotros hasta estamos dudando de nuestras dudas”.
Resistimos al diablo y tomamos la Palabra de Dios. Si siento una sensación, o no siento ninguna sensación, no importa lo que suceda, Dios así lo dijo. Eso lo resuelve.
Sigan estas órdenes, soldados, al pie de la letra. Repita estas Palabras cuando el enemigo ataque. No son Palabras suyas, son SUS PALABRAS, Y SUS PALABRAS NO PUEDEN FALLAR. Él nos ha dado poder para usar Su Palabra al hacernos Su Palabra. Cuando Satanás ataque, léale sus órdenes.
INSTRUCCIONES DE NUESTRO GENERAL
Aquí está exactamente lo que quiero que usted haga:
Repita este juramento y crea cada Palabra para una liberación completa.
“¡Satanás, apártate! Voy a salir de aquí”.
No me quedaré aquí acostado. Ya no me quedaré sentado aquí. No voy a estar más en este terreno del diablo. Saldré a picotazos en esta mañana.
Amén. Soy un águila. ¡Amén! ¡Aleluya!
Entonces quiero que Ud. haga esto:
Golpeando allí con: “ASÍ DICE EL SEÑOR; ASÍ DICE EL SEÑOR; ASÍ DICE EL SEÑOR
Abra su mente, diga: “Tu Palabra es la verdad”.
“Señor, no le voy a prestar atención a cómo me siento, ni a lo que cualquiera, ni yo mismo diga. Me estoy tapando, voy a destapar cada una de mis avenidas, todas las confusiones y dudas, y las incredulidades que haya tenido. Todo sentimiento que haya tenido, toda enfermedad que he tenido y todo lo demás que he tenido, ahora estoy soplándolo todo para afuera. Estoy sobrepasando todo eso. Vengo directamente a mi espíritu.
Su FE comenzará a elevarse más y más. Entonces dígale a Él: “¡Oh, Señor, baja! Tu dijiste que me hiciste con libre albedrío”.
“Así es, hijo Mío”.
Muy bien, yo abro mi corazón y mi mente.
“Entra, Señor Jesús”.
Y empuñe la Fe, esa Espada del Espíritu, el ASÍ DICE EL SEÑOR.
Grite: “¡Aleluya”! Amén.
Después derribe a todo enemigo que se le atraviese. Amén. Eso es. Corte a todo enemigo. Si un—un espíritu atemorizador está haciéndolo sentir todo… Corte esa cosa, con la Palabra del Señor.
SUS INSTRUCCIONES FINALES, SOLDADO.
DÍGALE AL ENEMIGO:
“Apártate de mí”. ¡Déle un buen golpe!
Córtelo con la Palabra. Ya sea un demonio, sea un enemigo, ya sea enfermedad, ya sea aflicción, lo que sea, tome esa Palabra y úsela como la Espada. Y si Ud. le da un golpe la primera vez y parece no moverse, déle otro golpe, y otro golpe, y otro golpe. Y golpee hasta que Ud. le abra un hueco, como un polluelo saliendo a picotazos; o un águila, lo que Ud. es. Siga picoteando hasta que pueda asomarse por esa cáscara de enfermedad. Ábrase camino y diga: “¡Aleluya!
¿Dónde está el que sigue?”. Amén. Ésa es la batalla. Ése es un soldado. Ése es el soldado de la Cruz. Sí, señor. Derrote todo enemigo. ¿Por qué? ¿Por qué?
Nosotros somos una Simiente real de Abraham, predestinada.
¡Gloria!, todo enemigo está derrotado. No hay NADA que pueda permanecer delante de la Palabra de Dios, y nosotros somos la Palabra de Dios. Somos Su Simiente Real, y toda promesa es NUESTRA.
El día ha llegado, la Novia cree cada Palabra y está actuando sobre Ella. Nosotros Mismos nos hemos preparado al oír y creer Su Palabra.
Si usted tiene necesidad de algo, si quiere ser lleno del Espíritu Santo, si quiere ser sanado, si quiere que todo diablo sea echado fuera, si quiere ser la Novia de Cristo, ahora es el tiempo; oír y creer Su Voz es el lugar.
Si Ud. desea estas cosas y quiere estar en la presencia del Señor, más cerca de lo que jamás ha estado, venga y únase con nosotros este domingo a las 12:00 p.m. (hora de Jeffersonville), mientras nuestro General de cuatro estrellas instruye a Su poderosa Novia Micaías sobre cómo derrotar a todo diablo, a todo enemigo, ser libertado y lleno de Su Espíritu Santo, y estar preparado para Su pronta Venida.
El Hermano Joseph Branham
Mensaje: La Más Grande Batalla Jamás Peleada (62-0311).
Escrituras:
1 Pedro 5:8-10
Efesios 6:10-17
Daniel 12:1-7